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La leyenda del Oriente



Donde todo empezó…



 Niembro (Llanes) al fondo

Corría el año 1997 cuando por fin pude tener mi primer palomar y mis primeras palomas. Por aquel entonces, comenzaba a interactuar con colombófilos de la zona y cuando indagaba sobre quién era el mejor a nivel local, todos coincidían en que en el vecino concejo de Llanes, situado unos 20 km al este de Ribadesella, se encontraba una pequeña colonia de mensajeras que cuando llegaban las largas distancias, hacía temblar a los pesos pesados de la colombofilia regional. ¿Su nombre?: Pedro Sustacha.


Al fondo, la Sierra del Cuera (1315 m)

Niembro es el nombre de la pequeña localidad llanisca donde reside nuestro protagonista. Encajada entre la Sierra del Cuera y el Mar Cantábrico, ha sido y es testigo omnipresente de la guerra de los cielos que diariamente libran sus mensajeras frente a los sagaces azores y los veloces peregrinos.


 
El peregrino en “labores de limpieza”


¡Empieza el festín!

Cuenta la leyenda…que este colombófilo se levantaba a las 6 de la mañana para acudir al trabajo, pero antes “dejaba listas las palomas”. “Sergio: las palomas tienen que estar sanas; sino, no hay nada que hacer”, me dice siempre que paso a visitarlo. La espátula y la constancia fueron sus armas secretas. Nada nuevo bajo el sol…pero hay que estar ahí: al pié del cañón.

 
Pedro en el interior de su antiguo palomar. 
Fábrica de prodigiosas mensajeras.


En aquellos mis inicios estuve 2 años sin federarme. Fue por tanto en el año 99 cuando investigué más a fondo todo lo relacionado con la competición propiamente dicha. 

Así, en  mi primer enceste allá por el mes de Mayo de 1999,  pude “fisgar” las palomas de Pedro a través de los barrotes de una pequeña jaula de fabricación casera en la que sus palomas acudían al enceste junto con las del resto del club. 

Debido al bajo número de socios en esta parte del Principado y a pesar de existir por aquel entonces un club con sede en Ribadesella que agrupaba a los colombófilos del Oriente; para las labores de enceste era necesario trasladar nuestras palomas hasta la asturiana localidad de Pola de Siero situada 60 km al suroeste, donde eran recogidas por el camión que transportaba las palomas asturianas hasta los puntos de suelta. Esta parte es un añadido más al enorme esfuerzo que supone competir en este “ala” de Asturias.

Aquel día pude comprobar de primera mano lo que en el futuro siempre Pedro me repetiría: ¡salud excelsa!. Sus palomas parecían de porcelana. Iban impecables; ¡inmaculadas!.

Su filosofía caló en mí muy hondo. Comprobar que el mejor colombófilo de mi zona lo lograba con la base de la super salud, unido a mi vocación veterinaria, me espoleaba a limpiar más y más en busca de la salud que da paso a la forma, la cuál culmina en el rendimiento óptimo de todo atleta que se precie. Pero aún faltaban más números en la ecuación del éxito. La principal a mi entender, la que descubrí tras aquel mi primer contacto. Y es que en mi particular investigación pude averiguar que sus palomas ganadoras descendían de “extranjeras”. Y que sobre todas ellas destacaba una pareja de holandesas de sangre Van Der Wegen que habían llegado a manos de Pedro como tantas y tantas otras por aquel entonces: ¡volando desorientadas!. 

"Fueron muchas las palomas que paraban a comer y tras reponerse durante 2 o 3 días, reanudaban ruta. Y también muchos los pichones inexpertos que en su vuelo virginal marchaban tras ellas y jamás regresaban."

Todos los veranos, tras las sueltas internacionales, muchas palomas perdidas aparecen por la costa Cantábrica. Algunas vuelan hasta algún barco en el que exhaustas hacen noche; mientras que otras siguen costeando en dirección totalmente opuesta a su destino. Existen numerosas colonias en todo el norte de España cuyas palomas fundadoras tienen su origen en palomas extraviadas. Palomas que tras volar días y más días; agotadas, sedientas, hambrientas y en más de una ocasión heridas por algún peregrino, buscan refugio en palomares costeros.

Este fenómeno sigue aconteciendo aunque en menor magnitud en nuestros días. La mayor presión rapaz no deja margen de error a estas palomas, que por otro lado no están habituadas a salvar los envites de azores y peregrinos que ni tan siquiera conocen en sus lugares de origen. Asimismo, la reducción en el número de palomas y palomares en activo que a diario abrimos los sputniks en esta parte de Asturias, hace que cada vez con menos frecuencia estas palomas forasteras aparezcan en nuestros palomares.

Y es que con sus éxitos, Pedro puso en el mapa colombófilo asturiano al Oriente. Fueron muchos los colombófilos asturianos que se desplazaron a nuestra tierra en busca del codiciado patanegra de origen internacional que les diera los réditos que le dieron a Pedro.

En sus propias palabras: “hubo años de parar en el palomar entre 20 y 30 palomas extranjeras durante el verano: inglesas, holandesas, belgas, francesas, portuguesas, alemanas e incluso algún polaco”.  

Palomas de renombrados e ilustres colombófilos centroeuropeos de la talla de André Lietaer, Emil Denys, hermanos Saya, Noël Peiren, C.K Niesten o el mismísimos Jos Thoné, fueron comunicadas a sus respectivas federaciones por parte de colombófilos de esta parte de Asturias. 

Ninguna fue reclamada, por lo que en la eterna búsqueda de la piedra angular sobre la que edificar un palomar, fueron puestas en la reproducción con grandes expectativas. Como suele suceder, sólo un pequeño porcentaje cuajó en sus nuevos palomares.

Entre las que dejaron su huella en el Oriente, destacan por encima de todas la que podríamos denominar pareja de oro del palomar de Pedro. La formada por “El Zantboer” y la “Olthuis”. Palomas holandesas de sangre Van der Wegen que dieron lugar a una dinastía de gran fondistas imbatibles en las largas distancias.




 Pedigree del Zantboer



El Zantboer a la edad de 13 años



Este macho se perdió como yearling en la suelta de St Vincent en 1988. Como reproductor, engendró lo que muchos anhelamos: una saga de palomas marcadas de gran fondo al reloj entre las que destacan:

  • 3ªRegional Facinas´93 (813 km)
  • 3ªRegional Lebrija´97 (730 km)-A la postre: 1ªPrestigio Regional de Fondo 2 años´97 y 6ª Prestigio    Nacional Fondo 2 años´97 
  • 17º Regional Facinas´96
    32º-43º-54ºRegional Lebrija 
  • 77º Regional Facinas




El Zantboer franqueado por 2 de sus hijos



Por sus dotes de voladora excepcional, merece una mención especial la hembra hija directa de la pareja de oro conocida como “La Prestigio”. Nacida en 1995, fue 1ª en la clasificación de Prestigio Regional de Fondo 2 años. Y 6ª en la misma disciplina a nivel nacional. 



“La Prestigio”-Hija directa de la pareja de oro.
1ªPrestigioRegional Fondo 2 años. 6ªPrestigio Nacional Fondo 2 años.

“La Prestigio” voló 2 campañas consecutivas, clasificándose en las sueltas de 230 km, 350 km, 630 km y 730 km durante las temporadas 96 y 97. Algo excepcional y que ninguna otra paloma en esta parte de la región ha conseguido igualar 20 años después. Del concurso regional de Lebrija (730 km) en 1997, fue 3ª regional llegando sin cola al palomar. ¡Sublime!¡Colosal!. 

 


Podio del Gran Fondo Regional´97

En la fotografía superior  correspondiente a la entrega de premios del año 1997, podemos ver a Pedro y su hija Irene, recogiendo el trofeo correspondiente a la hazaña anteriormente comentada. Los otros dos palomares que conforman el podio: Juan Carlos Suárez Camino (1º) y el tándem Enrique y Pili (2º) se coronaron en esa suelta gracias en parte a dos hembras hermanas que Pedro regaló a los 2 colombófilos citados. Esas hembras engendraron la 1ª y 2ª paloma del gran fondo en ese año especial. Por tanto un tercero que sabe casi a ¡triplete!.


Al hilo de lo que con anterioridad comentaba sobre las palomas extraviadas, fueron muchos los colombófilos asturianos que en los meses veraniegos acudían a visitar a Pedro en busca de alguna paloma de refresco de orígenes extranjeros. Uno de los más insignes fue el difunto Oscar Truébano Lafuente del que tras su fallecimiento Pedro tuvo la posibilidad de escoger una paloma antes de la subasta final. Pudo escoger y escogió muy bien. La paloma en cuestión era una pequeña hembra rodada que resultó ser una hija directa del famoso “Hassan” del palomar del Truébano. Gran volador y reproductor en los 80 a nivel regional. Su hija, como veremos, dejó su impronta en la colonia de Niembro. Y es que al cruzar la pequeña hembra Truébano con un macho rodado oscuro holandés, de cuyo cruce obtenía palomas cuasi bronces con tonos chocolate característicos en las alas, nació “El Facinas”. 





El Facinas: 6º Regional de Facinas´93


Este macho bronce tiene una historia digna de ser contada. En palabras de Pedro: “El Facinas voló Toro´93 (230 km) y luego le dí unos pocos entrenamientos ya que era un macho conflictivo que  me distorsionaba el palomar; por lo que lo tenía en un cajón aparte. Lo soltaba y guardaba todos los días”. 
Por tanto fue “saltado” desde 230 a 813 km siendo virtual ganador del concurso ya que la mañana de aquel mes de Julio de 1993 Pedro estaba como cualquier otro día en su huerta, pues no esperaba palomas tan pronto desde un gran fondo extremo como el que nos referimos. 
"Las palomas que no concursaban estaban volando sueltas alrededor del palomar y yo estaba en el huerto como cada mañana. Tras terminar la labor, me pasé por el palomar a echar un vistazo con pocas esperanzas de encontrar nada, pero cuál fue mi sorpresa cuando ví al macho bronce que había ya comido y bebido. Al ir a comprobarlo se me escapó por una ventana que por descuido estaba abierta. Con el buche lleno, se fue a descansar al tejado de la casa. Era el día de Santa Ana y tenía que llevar a mi hija a la procesión de lanchas en Llanes. Pero antes llamé a mi buen amigo Vicente Cueva (“Chente el de la Pola”) quién me dijo que me olvidara de la procesión; ¡que no se sabía de ninguna paloma en Asturias a aquellas horas!. Y que esperase a ver si bajaba del tejado y podía ficharlo. Exasperado aguanté unos minutos y de repente apareció una paloma. Era una hija de la pareja de oro que fue a la postre 3ª regional. Tras ficharla, me marché del palomar con mi hija a la procesión con una sensación agridulce pues un 3º regional de gran fondo no es para estar disgustado, pero tuve en mi mano ganar la suelta. Mi mujer controló al “Facinas” mientras yo estaba fuera. Al final fue 6º Regional."

En 1993, en la suelta desde Facinas (813 km), Pedro clasifica 5 palomas entre las 33 regresadas de 181 enviadas a nivel regional, siendo las 3 primeras: 3º, 6º, 11º regional.¡Insuperable!

Del “Facinas” con una hembra inglesa extraviada, surgieron las hembras que anteriormente citaba eran las madres de la segunda y tercera paloma regional desde Lebrija en el año 97. También un macho rodado oscuro que en el Palomar Pandiella dio una hembra responsable del Campeonato Nacional de Fondo en el año 2002 (en el que descalificaron a Asturias), que en 3 años llevaba la friolera de 9 sueltas de fondo y gran fondo al reloj. Otro hijo del “Facinas” regresó de la suelta de Jabugo (630 km) en el día mientras Pedro dormía la siesta ya que no esperaba palomas tan temprano. De nuevo una pareja que resultó ser una mina de diamantes. ¡De nuevo magia!

Y es que con estas dos parejas fundadoras Pedro tocó el cielo a principios de los 90 proclamándose Subcampeón Nacional de Gran Fondo en el año 92.




Diploma acreditativo del Subcampeonato Nacional de Gran Fondo. Año 92.






 El nuevo palomar


Pedro volaba las palomas al natural sobre huevos de 10 días o pichones de 8-10 días. “Ayudaba a los padres cebándolos a mano a partir de esa edad para no desgastarlos”. “Las volaba con bandera una hora por las tardes”. Luego 4-5 entrenamientos máximo de 60 km y directas a la primera suelta regional desde 230 km”.

Como nos ocurre actualmente, el arrastre en las sueltas de velocidad era masivo. La diferencia es que por aquel entonces se enviaban más palomas, lo cuál contrarrestaba en parte esta penitencia que debemos pagar por vivir en tierra de nadie. “La presión rapaz también era menor”, me confiesa Pedro. 

Aún así, marcar esa cantidad de palomas de gran fondo censando un máximo de 23 palomas al inicio de la temporada, es digno de elogio. Palomas superclase.

La alimentación consistía en una mezcla casera de varios granos que ajustaba en función de las necesidades de cada momento. “Usaba: maíz, trigo, veza, feverol y yeros. Y cebada como grano regulador. Al aproximarse los fondos aumentaba la proporción de maíz. Cebaba 2-3 veces al día según tuvieran o no pichones”.

“Como suplementos empleaba aceite de hígado de bacalao, vitaminas y aminoácidos, miel, limón y verduras: berza, acelga y lechuga.”

Cuando lo sencillo funciona… ¿para qué liarse?”

En 1998, Pedro cambió la ubicación del palomar. A pocos metros del anterior y a priori en mejor localización más elevado y soleado. Cuando uno cambia, siempre piensa hacerlo para mejor, pero en su caso y a pesar de la buena orientación y ventilación de la que goza el palomar, Pedro está convencido que fue el principio del fin.




Las hembras en el interior del nuevo palomar.
 

Me hubiera gustado conocer a Pedro en su apogeo. Visitarlo en aquellos tiempos de gloria y analizar las palomas en la mano. Seguro eran palomas sencillas. Sin nada especial. Lo especial ya sabemos que siempre va dentro. Y sólo la cesta permite verlo. 

El palomar de Luis Sánchez, Subcampeón Regional en el año 2009, bebió de aquella fuente. Luis pasaba por el palomar de Pedro cuando encestaba para los grandes fondos y se llevaba huevos de las mejores viajeras en su momento de esplendor. De ahí surgió, en conjunción con los Moritos que también habían regado con su sangre parte de la colonia de Niembro, el equipo del año 2009 que a tantos dejó boquiabiertos.

Volviendo a Niembro...

Han pasado 20 años desde aquellos sus últimos trofeos. Y aquí es como sino hubiera pasado el tiempo, ya que ninguno hemos conseguido igualar aquella superioridad aplastante en las sueltas extremas de 700 y 800 km donde la paloma es la clave. Esta pequeña colonia hizo temblar los cimientos de la colombofilia regional. En aquellos gloriosos años 90, un desconocido que con pocas palomas y en un lugar alejado marcaba de gran fondo en cabeza era algo que muchos no llegaban a comprender.¡Pura magia!

Actualmente Pedro sigue federado. A lo largo de estos años ha tenido resultados erráticos: aunque ha "mojado" en algunos grandes fondos, le falta el púgil que llevaba dentro en aquel entonces. 

Yo que lo visito con regularidad, trato de espolearlo, pero no hay manera.  Ha perdido la fe.

Sólo espero que  este “dejà vu” escrito suponga el germen que devuelva al ring a  uno de los “viejos rockeros”.