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El legado de Silke

 




Aunque con cierto retraso por el hastío que me produce el lidiar con el asedio constante del azor, intentaré hacer balance de lo que ha sido para mí esta temporada 2026.

Y es que son ya 15 los meses donde soltar a diario las palomas por el palomar se ha convertido en un auténtico calvario.

El pan nuestro de cada día

En los casi 30 años que llevo en esta afición, creía haberlo visto todo sobre las estrategias de caza de nuestros 2 mayores enemigos: halcones y azores. Pero uno continua envejeciendo y aprendiendo. 

El halcón peregrino es letal en su época de reproducción previamente a la incubación y sobremanera cuando está subiendo los pollos en Mayo/Junio, pero llevadero el resto del año donde su propia técnica de caza limitada al vuelo, hace que falle mucho y desista en numerosas ocasiones, especialmente cuando las palomas están fuertes y tienen cierta experiencia con sus lances. Su repertorio es limitado. Es cierto que no las deja volar bien por el palomar cuando insiste, pero no siembra el pánico como si ocurre con la mera presencia del azor. Para mí éste es harina de otro costal. Mucho más obstinado y perspicaz. Cuando come vuelve a diario con disciplina espartana a por su ración. Todos estos años tenía bajas por azor pero eran esporádicas ya que por la situación del palomar, se tiene que exponer mucho a la presencia humana que (casi) siempre lo disuade. Sobre todo las apretaba a finales de Febrero coincidiendo con la época previa a su incubación que muchos consideran que es más tardía aunque yo pienso que varía con la cantidad de comida disponible en cada caso. La gran diferencia entre ambos para mí es el miedo que les imprime y que en los pichones provoca las conocidas estampidas. Una parte de las bajas por azor no son reales, si no inducidas por ese miedo: se estrellan o se van tan lejos aterrorizados, que luego ya no son capaces de regresar.  

D.E.P

Hasta aquí, nada que cualquier colombófilo que conviva con azores no sepa. Tenía y tengo meridianamente claro que hay que convivir con ambos. El lamentarse es sólo una forma de desahogar. 

De lo que si que estoy convencido es de la ausencia de una supuesta selección que algunos afirman que las rapaces ejercen sobre las palomas. Es obvio que las que sobreviven aquí tienen que tener un nivel de tolerancia a la depredación elevado: palomas más despiertas con reflejos para adelantarse a sus movimientos. Pero también pienso que tanto en las rapaces como en las palomas, la habilidad o destreza es más cuestión de individualidades. Hay algunos depredadores que depuran su técnica especializándose en una presa y se convierten en verdaderas máquinas de matar. Da igual que las palomas hayan demostrado ser capaces de regresar de un fondo o gran fondo; tampoco importa que sean hijas de los mejores reproductores o que estén físicamente muy fuertes. Además, con el azor yo aplicaría el refrán de “más vale maña que fuerza” ya que son muy astutos y saben contemporizar esperando a que la paloma esté cansada para lanzar su ataque a pesar de tener un hambre canina.

La ansiedad que les genera a las palomas el azor es algo infinitamente superior al miedo que les produce el halcón precisamente porque ellas saben que sólo están a salvo dentro del palomar, pero es en el palomar al regreso del vuelo donde muchas veces las espera y  coge a traición. Con el halcón les vale con quedarse inmóviles en un tejado, árbol o cable pues sólo caza en vuelo. Para el azor no existen los límites. 

In memoriam

Como decía antes, mi palomar está situado cerca de otras viviendas, a pesar de lo cual este pasado año en 2 ocasiones lo sorprendí comiéndolas encima del jaulón de vuelo con el resto de palomas presenciando el dantesco espectáculo atrincheradas en los posaderos del fondo del palomar. Eso estoy seguro que deja huella. Y muy profunda. 

La paloma que sobrevive al azor en el palomar no es la que se sale del bando y vuela sola, si no la que se pega al grupo para sobrevivir. Y esas no tienen por qué ser las más inteligentes, ni las mejores para la larga distancia, que aquí es el único objetivo que se persigue. Muchas de las bajas fueron pichones que salían por primera vez ese día a volar. No causaron baja por falta de calidad, sino porque no tuvieron ni siquiera una oportunidad de demostrarla.


Y como muestra un botón: el pasado año tras el buen resultado en el Maratón del Norte, repetí las 2 parejas que dieron a Pogacar (1º) y Urska (2º). Algo que hago excepcionalmente ya que en el pasado nunca me dio resultado y la historia se repite por una u otra razón. En este caso la razón fue el azor: de los 10 pichones que les saqué en los meses de Julio y Agosto de 2025 (6 hermanos de Pogacar y 4 hermanos de Urska), NINGUNO llegó vivo a Marzo de 2026. Creo que eso resumen el nivel de selección de las aves rapaces -en especial el azor- sobre las palomas: NULO.

Keith x Silkina-Padres de Storm y Pogacar

Fueron 63 los pichones caidos por el palomar entre el destete de los primeros allá por el mes de Junio´25 y el inicio de esta pasada temporada de adultas en Marzo´26. Y eso que estuvieron cerradas 3 meses. Son 27 los inocentes que ya han causado baja mientras redacto estas líneas desde que empezara a soltar los primeros pichones por el palomar el pasado 8 de Junio´26: 2 más que en el mismo periodo de tiempo que el pasado año 2025. La última víctima: una hija de Pogacar x Urska viajada la pasada campaña de adultas hasta 500 km. 
Pogacar x Urska-R.I.P

La situación es devastadora porque me encuentro en la paradoja de que justo en el momento en que poseo las mejores palomas de toda mi carrera colombófila, la depredación no me está permitiendo disfrutarlas. Y disfrutar no va sólo de ser competitivo, si no de algo tan básico como poder entrar al palomar a limpiar mientras vuelan, o no tener que regular la comida para que entren rápido y no se entretengan en cables o tejados donde son carne de cañón. La paloma además necesita ese campeo en los primeros meses de vida para desarrollarse plenamente. Pero el problema está enquistado como un cáncer. Porque la actual población de aves rapaces es el cáncer de la colombofilia. Claro que ellos estaban primero, pero el problema es que proliferan indiscriminadamente a costa del oportunismo que ejercen sobre la fauna doméstica, no sobre la salvaje, que sería lo natural. 


Superviviente

Definir el padecimiento de esta situación tan sostenida en el tiempo se me antoja complicado. En todos estos meses he pasado de la desesperación a la indiferencia, transitando por la frustración, la furia y la impotencia de no poder ayudarlas. Incomprendido por muchos he optado por aislarme y convivir con el problema en soledad.

Para mí el azor no es sólo el estrés crónico; es un desgaste psicológico; algo invisible que va destruyendo a las palomas mentalmente hasta que se agota su resiliencia. Todo tiene un límite.

Muchos me tacharán de llorón, pero no ahondaría en toda esta problemática con el azor si no estuviera convencido de que tuvo mucho que ver en el posterior devenir de la campaña de adultas 2026, ya que como citaba más arriba, el problema con el azor comenzó con el destete de pichones en verano de 2025. 

Primeros pasos

Siempre espero a concluir la campaña de adultas para poder estar pendiente de los pichones. Quiero poder tutelarlos hasta que vuelen en bando con solvencia. Para ello siempre los tengo con alguna adulta retirada en la campaña, que acelera su aprendizaje. Alguna baja es inevitable y entra dentro de la normalidad por dónde vivo, pero algo estaba cambiando el pasado verano: demasiadas bajas en poco tiempo. Al principio además,el azor no se dejaba ver. Los pichones que iban incorporándose al bando volaban poseídos; lo que yo llamo: “volar a miedo”.  Algo que no es natural ni se relaciona con la salud o la forma. En el corto plazo genera un efecto luna de miel donde uno piensa que el azor lo ayuda a ponerlas fuertes. Es más, las palomas que logran sobrevivir inicialmente responden. Pero eso es algo cortoplacista. Quizás sirva para un velocista, pero para lo que yo busco es contraproducente. Sin ir más lejos ese mismo verano, en el primer entrenamiento que les hice desde Pajares (75 km) -al que van directos desde el palomar cuando ya cumplen 3 meses de edad-, tuve unos números inusualmente elevados faltando sólo 2 de los 40 pichones liberados. Los años previos la forma de llegar  había sido mucho más escalonada y las pérdidas más elevadas.

A medida que progresaba el estío,  la presión se incrementaba, así que con la llegada del otoño consideré que ya había asumido demasiadas bajas como para continuar soltando a diario por el palomar como en alguna ocasión logré hacer. Soy de los que piensa que esa salida diaria las mantiene activadas, mientras que si se cierran unos días y se abren otros, van perdiendo reflejos a la vez que continúan cayendo. Además, como en esos meses muertos no se gana nada exponiéndolas a una depredación extrema cuando viene a diario y de forma tan agresiva, opté por parar. Pensé que el azor diversificaría y buscaría otras presas alternativas. Y con un poco de suerte, si arriesgaba demasiado en algún gallinero, el problema se terminaría. Pero entonces llegó la normativa de confinar a las gallinas en Noviembre de 2025, por lo que esos meses tuvo que buscarse la vida en otros caladeros. Y por lo acontencido luego, está claro que se la ganó. Siempre digo que el azor es una alimaña con alas. Es un buscavidas nato que se nutre tanto de pequeños mamíferos, como de aves de diferentes tamaños e incluso reptiles. Por eso proliferan tanto, porque es capaz de diversificar su dieta llegado el caso.

La reapertura del palomar en Febrero fue una auténtica debacle. Al tercer día de soltarlas lo tenía posado a 20 m del palomar esperando a que abriera el sputnik. Y durante las semanas siguientes las cosas no hicieron más que empeorar. Pensé que las palomas ya mudadas y más "hechas", al ponerse fuertes lo doblegarían, pero nada más lejos de la realidad. Esto fue lo que marcó el punto de inflexión en mi percepción de la depredación. No estaba ante un azor más. Aquel era un ejemplar implacable.

Suma y sigue.

Especialmente el turno de vuelo de los machos era el más sanguinario, a pesar de que los sacaba por las tardes cuando según muchos "gurús", ya están comidos. Las rapaces comen cuando cazan y cazan cuando pueden. Y dependiendo cada día de cuándo hayan comido el día anterior, son más intensas a una u otra hora. Es por ello que no modifiqué mis rutinas en ese aspecto porque daba igual. Las palomas salían muy altas y a gran velocidad. Se iban lejos del palomar como ocurre cuando viene el azor. Lo curioso en este caso era que podía estar hasta 30 minutos persiguiéndolas sin descanso en lugar de hacer las clásicas intentonas y retirarse a un eucalipto cercano hasta que las palomas iniciaran el vuelo de aproximación al palomar, que era la estrategia histórica habitual. El ritmo de vuelo era muy alto y estoy seguro que físicamente 30 minutos de ese vuelo equivalían al triple de tiempo de un buen vuelo más natural sin presión rapaz.  Ante este panorama lo único que hice fue alimentarlas en proporción a lo que gastaban para que pudieran mantener el pulso a la situación, aunque como ya dije anteriormente, el problema es mucho más psicológico que físico. Y para eso no hay solución.

Hace años que no censaba tan pocas palomas a pesar de haber sido uno de los años que más pichones anillé. También fue un año atípico donde si bien ninguna suelta salió difícil a nivel regional, los %´s de recepción en mi palomar fueron extraordinariamente altos en los primeros 4 concursos entre 135 y 335 km. Como ya expliqué en numerosas ocasiones en el blog, esos primeros concursos donde la mayoría ve sólo distancias cortas, yo veo mucha dificultad porque es donde más sufrimos el arrastre sin las palomas estar en su mejor versión y con tan pocos efectivos desde esta parte de la región. Los %´s de recepción a nivel regional en esas primeras sueltas oscilaron entre el 80% y el 84%, mientras que en mi palomar fueron del 94% al 98%. Perdí sólo 7 palomas en 4  concursos. No venían en cabeza, pero se mostraban muy sólidas y en cuanto comenzaban a llegar, lo hacían de forma constante. Nunca venían entregadas. 

Sabía que aquello era algo artificial generado por la presión rapaz y no creo haber forzado la máquina más allá de repetir las que estaban para ello en función del desgaste de la suelta anterior. De hecho semana a semana en lugar de ir confiado por los elevados %´s, iba temblando porque sabía que lo que estaba sucediendo no era normal.

Y llegamos por fin al gran enigma del año: la primera suelta de fondo. Suelta donde envié las palomas como siempre hago: habiéndolas chequeado todas individualmente con el microscopio, con el mismo número de sueltas preparatorias/horas de vuelo y en la misma postura que en campañas previas. Incluso pudieron gozar de libertad total esas 3 semanas que estuvieron descansando antes del fondo ya que misteriosamente, la hembra de azor estuvo 1 mes desaparecida. La suelta además fue muy rápida por vientos de cola, llegando las primeras palomas a Asturias en poco más de 5 horas y media de vuelo a 1600 m/min. En esa suelta yo comprobé  la primera de las 6 recibidas casi 8 horas después que la ganadora regional perdiendo 12 de las 18 enviadas. Mazazo.

Me rompí la cabeza con qué podía haber sucedido, pues lo que se podía ver y palpar, no explicaba el resultado. ¿Las palomas habían pasado el pico de forma?. Nunca lo sabremos. Lo único que tengo claro es que el factor diferencial en la preparación, fue la presión rapaz desmedida por el palomar los meses previos.

Y es que a raíz de este problema tan severo de depredación, he empezado a dar mucha importancia a la fase de aquerenciamiento. Lo que los pichones ven y padecen en esas primeras salidas, creo que los marca de por vida. Si ahí se produce un trauma importante, esa paloma está muerta en vida. Puede que aguante por el palomar e incluso que regrese de sueltas cortas, pero cuando la distancia aumenta o la exigencia se prolonga en forma de repetirla demasiadas semanas, se pierden. Sé que cada uno esto lo verá e interpretará de una manera, pero esta es la mía. Siempre trato de encontrar un por qué a las cosas. El mecanismo exacto del daño que ese hostigamiento produce en la paloma nadie podrá demostrarlo, pero yo estoy convencido de que lo hubo e influyó mucho en el resultado.

Etapa crítica

La mala recepción en la suelta de fondo sabía que habían sido un toque de atención. Lo prudente hubiera sido parar, pero los nuevos pichones pedían paso, el azor había vuelto a las andadas tras esa tregua primaveral y  quedaban muchas palomas en el palomar al no haber perdido apenas en las primeras sueltas.

Seguí por tanto el plan previsto que este año había tenido que improvisar ya que desgraciadamente, ni la Clásica del Norte (CLADN), ni el Maratón del Norte, se iban a celebrar. Aprovecho estas líneas para agradecer a los organizadores su celebración en los años precedentes, animándolos a retomar ambos proyectos que tantas satisfacciones me han dado. Ellos saben que pueden contar con mi apoyo y colaboración.

Dadas las circunstancias, tuve que buscar alternativas para continuar con la selección sin bajar el listón, por lo que me puse en contacto con León y Madrid. La idea inicial era el repartir las palomas entre una suelta de 995 km con Madrid desde su Altamar 1 y la suelta de 788 km con León desde Sagres. Desafortunadamente la opción de Madrid no fue viable por falta de espacio en el remolque, por lo que lo aposté todo a Sagres.

Asturias celebró su gran fondo en  4 ocasiones desde esta localización:




Las clasificaciones hablan por sí solas. Sueltas por debajo de los 900 m/min y con porcentajes de llegadas muy bajos. Un punto de suelta muy exigente.

Sabía que aunque la distancia era equivalente a la del CLADN y 35 km menor que la del Maratón, la ruta Atlántica, no era la de la Plata. Además, el número de palomas enviadas desde Asturias este año era de tan sólo 26 ejemplares, mientras que el número de palomas liberadas estaba en el entorno de las 3.000 ya que Madrid soltó 2.152 palomas 10 minutos después de las alrededor de 800, donde iban las mías, que habían sido liberadas por la federación de Castilla y León justo en el mismo lugar. Estoy seguro de que ambos bandos se juntaron, por lo que el mérito de tener que seguir volando cuando otras palomas se van posando al llegar a casa 300 km antes que las de uno quedando grupos cada vez más pequeños para al final tener que cruzar la Cordillera Cantábrica en solitario, es algo a lo que otorgo un valor incalculable.

El viento era norte en el punto de suelta y posteriormente oeste y noroeste en ruta. Sólo 3 palomas de unas 60 enviadas por el club leonés llegaron a casa en el día pasadas las 20:30 horas, tras más de 13 horas de vuelo y unos 700 km de vuelo. Reconozco que a pesar de la campaña aciaga, mantuve la esperanza de recibir paloma. Y casi cuando se apagaba el segundo día de concurso, la genética volvió a imponerse: a las 21:50 h llegaba Sagres. Sin 8 timoneras, raspado en el pecho y sin parte del trasala, pero lo había logrado. Estaba en casa. Su madre volvía a ser una paloma Jellema: Silkina. Madre de Pogacar (1º Maratón´25-822 km)  y de Storm (4º CLADN´25-787 km). Se consagraba como una gran reproductora ya que esta vez había sido cruzada con otro macho: Enol (4º Maratón´24-822 km), que justo 2 años antes había regresado de Casas del Porro a las 21:30 horas. Enol era 50% Jellema, por lo que Sagres tiene un 75%  de sangre Jellema. Única paloma recibida en Asturias. 

Hubo una persona que me dijo: “alguna siempre llega”, a lo que le respondí: “pues si lo ves tan fácil envía, y comprueba”. Ladran, luego cabalgamos.

Sagres recién regresado.

Detalle de la cola sin 8 timoneras

Como anécdota, 1 de las palomas enviadas a Sagres, me fue comunicada a los 2 días de la suelta por la tarde. Estaba en Gran Canaria. 1150 km. Creo que todos podemos hacernos a la idea de como llegó hasta allí. Este hecho me dio que pensar sobre las variables de la colombofilia marítima. No se puede generalizar, pero el factor naval existe.

Y aunque llueve sobre mojado, no quiero dejar pasar la ocasión para hacer una reflexión sobre en lo que yo creo que se está convirtiendo la colombofilia en Asturias (en realidad toda la colombofilia federativa sin importar la región). En mi opinión, solamente se esta buscando fabricar una paloma tipo derby que pueda regresar a casa en el día de suelta aunque para lograrlo haya que favorecerla con la climatología. La diferencia con un derby debería de ser bajo mi punto de vista, que mientras estos buscan maximizar el rendimiento económico, el colombófilo particular debería de buscar mejorar el rendimiento deportivo. Y eso no se consigue soltando con viento a favor. Llamar fondo a una suelta con las primeras palomas en menos de 6 horas y gran fondo a un concurso con las primeras llegadas en poco más de 8 horas de vuelo, lo siento pero es una afrenta a la disciplina de larga distancia en colombofilia.

Es triste que pagando aquí la campaña completa, uno tenga que buscarse la vida para poder seleccionar palomas, desembolsando por ello 1/3 más del coste que me supone la temporada regional, sin contar los 400 km de coche y tener que pedir el día en el trabajo. Muy triste.

El argumento que se me daba hace unos años era que antes de correr, había que saber caminar, queriendo expresar metafóricamente que para poder enviar a 800 km, primero deberían de regresar muchas y bien de 700 km. Les he demostrado con resultados que eso no funciona así, pero perfecto, con los números de este año ya no tienen disculpa. Invito a quién competa a ponerlo en práctica y veremos cómo adelgazan las cifras de la última columna cuando en la primera recen 797-832 km, en lugar de los 100 km menos actuales. Eso si, de llevarlo a cabo, en Asturias empezaría a haber palomas de gran fondo, lo cual aplaudiría pues se progresa subiendo el listón, no quitándolo.

Punto  suelta

Distancia

Fecha Suelta

Programada

Fecha Suelta

Real

% Recibidas

Velocidad Primera

Paloma

Palomas recibidas

en el día

Zalamea 1

508-551 km

23 Mayo

21 Mayo

626/1100-57%

1607 m/min

435

Zalamea 2

508-551 km

6 Junio

5 Junio

298/630-47%

1300 m/min

225

Montellano 1

697-732 km

6 Junio

6 Junio

115/392-29%

1125

m/min

17

Montellano 2

697-732 km

20 Junio

25 Junio

225/346-65%

1473

m/min

141

La tabla no deja lugar a dudas en cuanto a las desviaciones de la "normalidad" cuando se mueven las fechas. Y lo dice alguien que en la primera tiene un 33% de recibidas muy tarde.  Es lógico mover el día si la meteorología es muy adversa, pero sólo pido que la alternativa sea un día neutro, no con viento de cola. 

Por ir concluyendo en clave local, sólo decir que el problema del azor como dije más arriba continua presente, pero mientras una sola de las palomas que anillo sea capaz de regresar de sueltas del nivel de exigencia del Sagres de este año, seguiré peleando por lo que me llena.

Rendirse no es una opción y estoy seguro de que el acervo genético que hay aquí se impondrá en esta guerra de desgaste.

Dicen que “nunca oscureció que no amaneciera”, por lo que confiemos en que vengan tiempos mejores.

Y es que no todo iban a ser desgracias y lamentaciones esta temporada. A principios de este año, a raíz de haber adquirido una pichona con sangre Jellema en una subasta de Jan Willems de Nijverdal, decidí ir a recogerla en persona. De copiloto llevaba a un fanático de la colombofilia holandesa: Pedro Sustacha (La Leyenda del Oriente), quién hizo su sueño realidad conociendo la tierra prometida. Planificamos el viaje para que coincidiese con el fin de semana de la olimpiada en Dortmund, pues ya de recorrer 3.600 km en coche, aprovecharíamos para visitarla, aunque yo lo que realmente quería era conocer personalmente al responsable de mis éxitos en las sueltas de maratón estos 3 últimos años: Jelle Jellema.

El templo del maratón


Nijverdal: el lugar donde mana la genética que en los 3 últimos años ha regado mi palomar con palomas de maratón, nos deparó un par de horas entrañables, donde tanto Jelle, como su esposa Janneke nos abrieron las puertas de su palomar y su casa. Mientras almorzábamos y conversábamos con ellos, pudimos tener en nuestras manos las mejores palomas del año anterior que Jelle tenía preparadas en una cesta para enseñarnos. Las palomas mostraban una salud y vitalidad deslumbrantes. Fue una conversación enriquecedora donde se mostraron interesados por nuestra colombofilia, tan diferente de la suya, pero en la que sus palomas también habían triunfado. 

Como anécdota, mientras inspeccionaba la 4º nacional de Barcelona que era la más “sencilla” en la mano, observé que incluso tiraba algo la cola hacia arriba. Fue el propio Jelle quién me lo dijo al ver que yo no decía nada por prudencia, aunque ambos sabemos que lo bueno, no se ve, ni se palpa.

También me hizo especial ilusión tener en las manos la madre de mis 2 consanguíneos de Silke: la 222, que Jelle recompró a Dean Pallatt en su subasta total, ya que me confesó que era una superreproductora. Yo siempre había pensado que el bueno era el padre (Silka: hermano total de Silke e incluso viajado 3 años por Jelle), pero lo realmente extraordinario es el producto Zeus x Silke, ya que su hermana de nido: Esmee es también una gran reproductora. La 222 y su hija Silkina, morfológicamente son 2 gotas de agua.

Silka (Hno Total Silke) x “222” (ZeusxSilke): abuelos maternos de Sagres

Tras enseñarnos sus instalaciones y antes de llevarnos a casa de Jan Willems, Jelle desapareció unos instantes, para de repente aparecer con 3 pichones en sus manos. Los 3 con sangre de Silke. Me pilló fuera de juego, pero escogí un macho que al final resultó ser nieto de Silke y de Esmee. Un detalle que nunca olvidaré. Gracias Jelle.

Esmee: hermana de nido de la 222, madre de Silkina

Jan Willems también se mostró muy hospitalario y me obsequió con otro pichón, además de la adquirida en subasta. Gracias Jan.

Ambos tienen muy buena relación y nos volvimos a ver a la mañana siguiente en Dortmund donde estuvimos un rato charlando con ellos antes de iniciar el viaje de regreso.

Una inyección de energía que me ayudó a afrontar lo que restaba de pretemporada y la temporada en si misma con mejor cara.

Silkina: madre de Pogacar-822 km, Storm.787 km, y Sagres-788 km 




Silke: recién regresada del Barcelona´20-1º nacional


Zeus: recién regresado del Barcelona´16-18º nacional








Silke fue 1º nacional y 2º internacional (para mí 1º), de un Barcelona muy lento al celebrarse en Agosto el año de la pandemia. La paloma regresó desde 1293 km a las 17:08 h del segundo día lo cual creo que resume el nivel de exigencia de la prueba. Además ya había demostrado su valía en la cesta ganando un 3º internacional de Narbonne en 2016. Ese año también voló Burdeos y con 2 años regresó desde Marsella. Con 3 y 4 años fue clasificada de Barcelona y Perpiñán (1 mes entre sueltas) en el top 200 nacional. Además, 3 nietos fueron 15º, 24º y 40º nacional en aquel Barcelona del 2020. Apoteósico. Hija de Klein Kweekstertje, la madre de Silvie: 3º internacional de Barcelona´14 y del MG 430 de Arjan Beens (con 25% de sangre Jellema a través de su abuela Rika), padre de Evi: 10º nacional de Barcelona, abuelo de Rena: 8º nacional de Barcelona y bisabuelo de New Rena: 7º nacional de Barcelona. Gran reproductor que en 2018 se escapó del palomar de Jelle y nunca más apareció, al igual que ocurrió con la propia Silke, esta vez por un robo, 2 meses después de triunfar en Barcelona. Su historia es un compendio de éxitos y desgracias. Pero me quedo con sus triunfos. Aquí, se ha consagrado.

¡Nos vemos en el aire!

palomarmofrechu@yahoo.es



Misión cumplida

 

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El 15 de Junio de 2025, quedará para siempre grabado en mi memoria como el día en que 2 palomas extraordinarias nacidas en mi palomar hicieron posible lo imposible.


Han sido 28 los años que han tenido que pasar para poder saborear una victoria con las palomas. Si, se hizo esperar, pero esta fue de las que llevan todos los ingredientes que a mí me gustan: distancia, dificultad, rivalidad y calidad; mucha calidad.

Supongo que como todas las victorias, buscada a la par que inesperada y consecuencia de una concatenación de circunstancias. Siempre se ha dicho aquello de que “ganar es muy difícil”.  Pero sea como fuere, tras este triunfo, ya puedo morir en paz.

La tarde del día de la suelta había sido un navegar constante por las diferentes aplicaciones del tiempo y webcams de Asturias y Cantabria. La predicción de la AEMET para León no era halagüeña:

“Nubosidad baja de retención en la Cantábrica, donde no se descarta alguna lluvia débil o llovizna dispersa hacia el norte por la mañana. En el resto, poco nuboso o despejado, con algunas nubes bajas por la mañana. Temperaturas mínimas en ligero descenso y máximas sin cambios, menos en el entorno del Bierzo, que ascenderán notablemente. Viento de componentes norte y este, flojo con intervalos moderados.”

Tampoco la de Palencia:

“Nubosidad baja de retención por la mañana, sin descartar alguna lluvia débil o llovizna dispersa en el entorno de la Cantábrica. A lo largo del día tenderán a abrirse claros hasta quedar poco nuboso o despejado por la tarde. Temperaturas en descenso, más acusado en las máximas. Viento del noreste, flojo o moderado.”

La suelta de Casas del Porro está organizada por la federación de Castilla y León y el año pasado gracias al impulso dado por Adriano Cadrecha participamos gente de Asturias interesada en estas distancias, previo pago de una inscripción destinada a premios en metálico y trofeos. Se organizaron rayones de 500, 600, 700 y 800 km. Así, del total de la suelta, no todas las palomas participan en el Maratón con opción a clasificación y premios. 

Suelta Casas del Porro´25


Este año de Asturias enviábamos 41 palomas, a las que se unieron 88 palomas de las 239 enviadas por Cantabria, que hizo coincidir su gran fondo regional y nacional, con la suelta de gran fondo de toda Castilla y León, que a su vez englobaba el Maratón.  

La paloma más al norte controlada en el día de la suelta y que no estaba inscrita en el Maratón, fue comprobada en León a casi 700 km de distancia. La tensión iba in crescendo aunque se dibujaba un escenario ideal en lo meteorológico para mis intereses: la niebla estaba cerrando el paso tanto a Asturias, como a Cantabria.

En ruta el viento había sido predominantemente del oeste y las temperaturas eran aceptables no pasando de los 30-32ºC en Extremadura.

Lo que sí se apreciaba en la aplicación Windy era un pasillo con menos velocidad del viento en la vertical al sur de los Picos de Europa, donde confluían el viento del nordeste en Palencia, con el viento del Oeste en León. ¿Fue realmente así? Nunca lo sabremos. Aún habiéndose dado esa circunstancia, las palomas que venían a ganar tenían que haber subido muy arriba el primer día para aprovechar ese “pasillo virtual”, siendo la visibilidad muy baja de todos modos. Y subir si parece que subieron. De hecho el resultado es algo que aún no alcanzo a comprender y me recuerda a lo que observaba cuando analizaba las marcadas de Jellema en Holanda. Palomas rápidas a la par que tenaces. Algo que nunca pensé poder lograr en una zona tan difícil como ésta.


Por trabajo, ese fin de semana no pude estar en el palomar. Y aunque no es lo mismo, la tecnología ayuda en esas circunstancias. Jamás olvidaré la notificación de Benzing en el teléfono a las 10:43 de esa mañana de Domingo. Aunque arrastraba cansancio tras una guardia dura, ver que nadie aún había marcado en el rayón de 800 km y el Esp-24 171140 estaba en casa, fue algo inolvidable. Inmediatamente abrí la aplicación para ver cómo estaba por las cámaras del palomar y justo se limpiaba la pluma antes de entrar a incubar. Siempre digo que sin calidad y músculo, la motivación no arregla nada, pero en este caso, se alinearon los 3 parámetros. Aunque era su primera postura y no sale en los libros, seguro que los huevos de 13 días sumaron.

Pogacar

Pero empecemos por el principio. Pogacar, como ha sido bautizado este macho azul en honor al prodigio esloveno que domina el ciclismo en la actualidad, es hijo de Keith (El Sueño de una noche de verano), hijo de 2 palomas traídas del palomar de Keith Bush de Nottingham-Inglaterra hace ya 12 años. Clasificado 18º Reg en 2018 desde 720 km, tras haber regresado calado de la suelta de fondo anterior en la que probablemente cometió el error que algunos colombófilos creen que toda gran paloma debe cometer en su carrera deportiva, es el padre de Ponga y Sella, hermanas de nido que en 2021 hicieron un CLADN con mal tiempo en el que entrar en esta parte de Asturias era materialmente imposible por ausencia de visibilidad y lluvia durante los 2 primeros días de concurso. Ellas lograron regresar al 3º y 4º día en cuanto se abrieron algunos claros. En aquel entonces fue cruzado con Turbina.


Keith

Esta cualidad de regresar en condiciones adversas no sólo de distancia, sino de visibilidad y lluvia, la transmite su abuelo que aún vive. Es uno de los supervivientes de aquellas palomas que fui a buscar en el año 2013 en un viaje de 3600 km inolvidable. Hijo de un macho rojo que en 2011 fue 8º nacional de la suelta de Palamos-1270 km y hermano por parte de madre de mi mejor macho reproductor: el 73. Con 12 años de edad aún engendró a una maratoniana: Deva (3º Maratón´24-822 km). El mordiente no se entrena. Se tiene o no se tiene. Y estas palomas, lo han sacado en numerosas ocasiones. Genes británicos.


Padre de Keith

Y por parte materna, al otro lado del Canal, tenemos el motor y la aerodinámica: Jelle Jellema. En esta ocasión una hembra consanguínea de Silke -1º nacional y 2º internacional del Barcelona 2020 que hicieron en Agosto y salió extremadamente lento-. Un hermano total adquirido por Dean Pallatt, cruzado con una de las 2 hijas directas que también poseía, son los abuelos maternos de Pogacar. 

Silkina-Madre de Pogacar

La gente me dice que sé preparar las palomas para estas sueltas, pero yo sigo diciendo que las preparo todas igual y sólo vienen unas pocas. Es por ello, por lo que para mí la genética está por encima de todo. Es la llave del progreso en la colombofilia para las distancias extremas.


 




Muchos son los factores que están detrás de estos resultados, pero en orden de importancia considero que lo que más ha ayudado han sido los cruces abiertos, que como todos sabemos son los que permiten evolucionar dando ejemplares superiores por el vigor híbrido que aportan.  Aquí el factor suerte con las adquisiciones de sangre Jellema ha sido determinante. Mi parte estaba trabajada y aporta la seguridad, pero las Jellema han puesto la velocidad sin perder tenacidad. Algo que sinceramente no pensaba llegar a ver desde donde vivo. Si alguien me dice que en una suelta donde hay inscritas 199 palomas con distancias que van desde los 488 km hasta los 836 km, 2 palomas mías clasificarán en el top 10 de las 59 regresadas superando en velocidad a palomas que volaban 300 km menos y sin cordillera, jamás lo habría creído. Cada vez sé menos de palomas. Y dicen que dudar es de sabios, por lo que quizás sea interesante ir dejando prejuicios, teorías y reglas en un cajón. La mano a mí nunca me ha enseñado nada. Lo poco que sé, se lo debo a la cesta.

Aquí empieza todo. Pajares-75 km-1º Entreno de pichones.

Otro factor importante en los últimos 2 años ha sido el aumento en el número de palomas enviadas desde el Oriente de Asturias a las sueltas que yo uso como preparación para estas distancias. En los concursos iniciales las palomas no tienen tanto desgaste físico, ni psicológico. La supervivencia de antaño se ha convertido en rodaje. Este año en concreto, la suelta de fondo preparatoria ayudó, pues se soltaron 1377 palomas al haberse suspendido varias sueltas previas por problemas con el transporte, regresando el 50% a nivel regional. En mi caso llegó un 64% lo cual dobla mis %´s históricos en esas distancias. Aunque no llegaron punteras, el haber enviado 159 de esta parte de Asturias (11.5% del bando regional) seguro ayudó. Asimismo tengo meridianamente claro que el haber confluido la suelta de gran fondo cántabra con el Maratón, influyó positivamente en el resultado final, ya que el número de palomas del norte este año si era significativo. Eso no ocurrió el año pasado y fue lo que argumenté cuando algún colombófilo decía que llegaban gracias a las palomas de la meseta. Sigo pensando igual.


Y hablando de los palomares cántabros, me siento especialmente orgulloso de haberlos ganado. Este año nadie podrá decir que gané porque no tenía rivales. De hecho hasta donde yo tengo conocimiento, es la primera vez que en un duelo astur-cántabro, un asturiano gana en esta distancia. Hay una rivalidad eterna entre Cantabria y Asturias derivada de la orografía. Ellos dicen que tienen la misma montaña y mejores palomas. Nosotros decimos que sus montañas son más bajas y los pasos/entradas más fáciles. Además los palomares se concentran mayoritariamente en 2 núcleos de población lo que reduce enormemente la dispersión de los bandos. Por tanto marcan más palomas y más rápido, pudiendo repetirlas y rodarlas mejor que los asturianos. He analizado sus clasificaciones durante muchos años. Incluso lo viví de primera mano hace 10 años volando con ellos una temporada completa. No quiero volver sobre el tema pues yo lo tengo claro. Sé donde vivo, de qué estoy rodeado y conozco bien las montañas cántabras y asturianas. El argumento de que compartimos los Picos de Europa no me vale, porque ni las suyas ni las nuestras pasan por ahí. Cuando el viento o la mala visibilidad las empuja a cruzarlos, la mayoría se agotan y no salen de aquel laberinto. En Cantabria, como en Asturias hay buenos palomares y palomas, pero las diferencias en los resultados tan abismales, son por algo más: el medio lo permite. Además, si hay alguna duda, los satélites ayudan a entenderlo como se puede observar en las fotos. Las líneas amarillas indican el trayecto recto desde el punto de suelta a los palomares. Nadie puede demostrar que buscan el camino más corto, pero yo soy de los convencidos en que sí lo hacen. Al menos las que llegan en control de estas distancias.







Pogacar fue el primero de las 285 palomas de Asturias, Cantabria y norte de Burgos que tenían por delante más de 800 km de travesía. Le sacó 1 hora y 40 minutos a la primera de las 239 cántabras enviadas, que no estaba inscrita en el Maratón. Fueron 2 horas lo que le sacó a la primera de las inscritas. Colosal. 

Clasificación regional Cantabria


Y eso que cuando pude ir por el palomar al día siguiente, al revisar las palomas regresadas, encontré una herida de guerra: el cáncer de la depredación. A veces la distancia entre el cielo y el infierno, se mide en milímetros.

Pogacar herido


Para rematar la faena, 1hora y 17 minutos después de Pogacar, llegó Urska, bautizada así en honor a la ciclista profesional eslovena y novia de Tadej Pogacar. Nacida a primeros de Julio pasado y con la décima sin mudar, esta pequeña hembra rodada hija de Nadal -que voló el CLADN´22- y Turbina -madre del palomar- hizo honor a sus antepasados. Un cruce totalmente de casa del que me siento muy orgulloso, ya que el padre de Nadal es medio hermano de Turbina, por lo que por primera vez el linebreeding funciona en mi palomar. Esta paloma cometió su error en la suelta de 140 km llegando al 4º día. Pogacar por cierto, también lo cometió en su primer entreno de pichón desde Pajares-75 km, regresando al 2º día. Todos aprendemos de los errores. Y ellas también.

Urska

Y si no que se lo pregunten al tercer guerrero que llegó a las 20:00 h del segundo día para cerrar el círculo tras clasificarse en el puesto 20º del sector 4 (+800 km) del Maratón. Apodado como Survivor, debe su nombre a que regresó a los 27 días de su primer entrenamiento de pichón desde Pajares-75 km. Venía muy bajo. Se había buscado la vida. No se había entregado. Pero con esas palomas nunca uno sabe qué va a ocurrir cuando se siguen volando, si bien las sensaciones eran buenas ya que fue el primero del palomar en la suelta de fondo previa al Maratón. 

Survivor


Hijo de un hermano total de la madre de Pogacar, por tanto consanguíneo de Silke, y de Turbina; de nuevo Turbina. Impresionante lo de esta hembra que a sus 10 años de edad está dejando una huella imborrable y muy difícil de superar como reproductora. Tras ser 4º regional con 13/350 regresadas de 780 km en aquel durísimo Cabo San Vicente del año 2017, son ya 10 los hijos marcados de fondo y 6 los de gran fondo con 6 machos diferentes. ¡Enorme! Como enorme es también el legado de Silke: 4 de las 5 palomas que he controlado este año de 787-822 km son hijos de los 2 consanguíneos tío x sobrina de la leyenda holandesa. Ya son 6 los descendientes de 3 palomas Jellema diferentes que han sido controladas al reloj de 787-822 km en 2 años en estas latitudes. ¡Y es que los dan a pares! Cierto que han sido cruzadas con lo mejor de casa. Pero sumaron; no restaron.

Consanguíneo Silke

Turbina

Cada año que pasa mi fe en la genética se reafirma en lo que respecta a las palomas de maratón. Si antes le daba el 80% del mérito a la paloma, ahora lo subo al 90%. El 10% lo dejamos para un palomar acogedor y las horas de espátula, furgoneta y microscopio.

Será muy difícil volver a repetir algo así. Soy consciente. Pero la hazaña de estas 2 palomas, jamás la olvidaré.

Pareja de ensueño

Como tampoco olvidaré lo acontecido 6 días después...


146 palomas de 25 palomares situados en Asturias (17), Cantabria (79), P.Vasco (1), Navarra (13), Burgos (30) y León (6) iban a tener que sobrevivir a un episodio de calor extremo -que tecnicamente no llamaron ola de calor porque no duraba 3 días seguidos-, pero que recalentó la sartén de España que rozó los 40ºC a las 14:00 h como muestran los datos de observación recogidos por la AEMET. Las palomas no pudieron subir mucho el primer día. Quedaron muy lejos.


Predicción para Andalucía y Extremadura

Y esto fueron los valores térmicos registrados

Yo había enviado 7 palomas, pero no con buenas sensaciones. Llevaban 31 días en libertad total por el palomar y algunas habían tardado bastante en poner, no habían puesto o habían perdido a su pareja debido al azor, que no descansa. A la mano no iban muy llenas, salvo 3 de ellas que si parecían en buena condición.

La primera paloma fue comprobada en León a 715 km pasado el medio día del Viernes 20 de Junio. Había esperanza a pesar de que continuaba el calor a lo largo del segundo día que yo cerraba en blanco, por lo que sólo quedaba apelar a la épica y que la genética aflorara, como así fue. 


A las 8:13 h del Sábado 21 de Junio, esta pequeña hembra rodada bautizada como Canícula por motivos obvios, llegó a casa. Su padre era el consanguíneo de Silke, padre de Survivor -20º Maratón´25-. Su madre: Dobra; la mejor hija reproductora de Turbina con ya 7 hijos controlados de fondo y 3 de gran fondo, con 6 machos diferentes. Nacida a primeros de Julio pasado, había hecho todos los entrenos y sueltas regionales este año. 

Dobra

Aún estaba en una nube cuando 1 hora y media después el Benzing Live me avisa de otra paloma. No daba crédito. El hermano total de Pogacar, nacido a mediados de Julio y que también había hecho todas las sueltas de esta campaña, estaba en casa. Venía mojado seguramente de haber pasado por alguna zona de tormentas. Como dije más arriba, es una marca de la casa con los descendientes de Keith. Bautizado por ello como Storm. Como anécdota, él y Canícula eran pareja e iban sobre huevos de 9 días. 

Así llegaba Storm


Sobrecogedor. ¡Palomas con corazón!

Aquí ya de traje y corbata




Mientras escribo esto casi 3 meses después, rememoro esos momentos y aún no sé cómo lo hicieron. Recuerdo conversaciones con un amigo que estaba el día de la suelta en Madrid y me decía que era imposible que volaran palomas con el calor que había. Y eso que llegó allí anocheciendo, por lo que no quiero pensar cómo estaría a mediodía. Vaticinaba que no llegaría nada, pero como le dije a posteriori, la selección es terca y parece que acertada.

La suelta se quedó en el 9% de palomas recibidas. Una de las ediciones más duras de todas las celebradas. El mérito de estas 2 palomas, para mí es infinitamente superior al de las 3 regresadas del Maratón. Sé que las primeras han ganado a muchas más palomas y que son 35 km más. También que las condiciones de visibilidad no fueron fáciles. Pero el bando tan pequeño, la mayor dispersión y el calor asfixiante de esta edición, hacen del CLADN la brújula que guía mi selección cada año. En especial éste. O sea que larga vida al CLADN.

¿Y ahora qué?

Pues si nada cambia seguiré participando en el Maratón y cribando en el CLADN. Y si fuera factible me gustaría probar a enviar a Altamar. Los 1000 km no dejan de ser algo simbólico pues nos adentramos en distancias más allá de los límites donde la competición y la supervivencia se dan la mano. Pero controlar al reloj de esa distancia es un desafío. En Asturias sé que 1 paloma regresó al reloj de aquel Casablanca realizado en el año 2000. No he logrado encontrar clasificaciones para saber los kilómetros que recorrió y por lo que tengo entendido el barco no va tan abajo, pero podrían ser 1000-1100 km a mi palomar. Ver veremos.

 

¿Objetivo 2026?

¡Nos vemos en el aire!

palomarmofrechu@yahoo.es